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II Congreso de laS LenguaS ::: Por el respeto a la interculturalidad y el ejercicio de la memoria |
A
raíz de la realización del III Congreso de la Lengua Española, en la
ciudad de Rosario (Argentina, 2004), decidimos agruparnos para
organizar el I Congreso de LaS LenguaS en defensa del derecho a la
utodeterminación lingüística de los pueblos del mundo.
Así un colectivo heterogéneos de instituciones académicas,
organizaciones sociales y de Derechos Humanos, comunidades
aborígenes, movimientos de empresas recuperadas, documentalistas,
etc. nos reunidos para demostrar y, sobre todo, para demostrarnos
que las utopías pueden no ser quimeras si estamos dispuestos a pagar
el precio para hacerlas realidad. Soñando con crear un espacio para
la diversidad dimos lugar a un foro de reflexión y debate en torno a
las más variadas y profundas cuestiones glotopolíticas que se ha
constituido en una clara demostración de lo que puede la fuerza
popular. Sin dinero, lejos del Poder del Estado (pero muy cerca del
de la gente) hemos construido, juntos, la agrupación LaS LenguaS que
con sus « eses » en mayúsculas pretende dar cuenta de la pluralidad
idiológica de su composición en un intento de rescatar las voces y
reclamos de los pueblos y las culturas minorizadas. Porque creemos
que un auténtico diálogo intercultural y multilingüe no se genera
subordinando el discurso propio a la voz hegemónica pretendemos
interpelar el discurso oficial para ser protagonista reales de
nuestras vidas.
De la mano de Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz)
exigimos el reconocimiento del derecho a la autodeterminación
lingüística como un derecho humano inalienable y propiciamos el
rescate de la memoria histórica como fuente de interpretación del
presente y base de construcción de un futuro mejor.
Sostenemos como Fernández Retamar (1971, 1986, 1991,1993) que no es
la “pureza” sino el mestizaje la razón de ser de cada pueblo y que
toda cultura es una intercultura como toda lengua, un vehículo vivo
de comunicación. Esto nos lleva a postular que será en la
interacción y no en el enquistamiento que se entablará un diálogo
enriquecedor entre los pueblos.
Sabemos que el intento de homogeneización que implica el hecho de
borrar las características particulares, que muchas veces ha usado a
la lengua como herramienta de poder, no ha impedido reafianzar
estrategias identitarias que permiten seguir siendo uno, en relación
con los otros. En su vinculación conflictiva con el Castellano,
constituyen un ejemplo de esto, la vitalidad de muchas de las
lenguas aborígenes de América que luego de 500 años, siguen
vigentes, pese a la violencia y marginación a las que han sido
sometidas y los pueblos de las Autonomías Histórica del Estado
Español (vascos, gallegos y catalanes) que saben también mucho de
este padecimiento. Por esto, uno de nuestros objetivos fundamentales
es superar, en el marco del diálogo entre diversas culturas e
idiomas, el estigma de Babel para que la diferencia no sea sinónimo
de destrucción e incomunicación sino fuente inagotable de creación y
respeto.
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